miércoles, 16 de febrero de 2011

Inspiración limeña 12: Preciosa y frágil gota


Por Nikolay D.

“Vierte un litro de agua en un recipiente. Con un gotero recoge una gota sobre ella y colócala sobre la palma de tu mano. Esa preciosa y frágil gota retirada del litro de agua equivale, en proporción al agua del mundo, a la totalidad del agua dulce disponible para uso humano”.

Lo que se dice del agua, Edición Conagua

No creo que tenga que agregar algo. Lo último que diré es que el Perú contiene el 4% del agua dulce del mundo ¿Parece un buen número no? Pero es poquísimo, mucho menor de lo que estas pensando y si hablamos de Lima es mucho peor. Se un poco más consciente cuando uses el agua potable. Te lo pide nuestra Tierra.

¿Y tú cómo ahorras agua? Cuéntame.

Paz y adiós.


domingo, 6 de febrero de 2011

Inspiración limeña 11: A sólo un respiro


Fotógrafo: Erick Bengoa

"Nunca vas a ser más joven que en este preciso momento, aprovéchalo" - Sonia Sancho.

Un día Erick, un amigo, me dijo para subir los cerros de Lima; en realidad no sabía de qué estaba hablando pero por alguna extraña razón acepté su invitación, tal vez porque sabía, en lo profundo de mi ser, que iba a ser algo especial.

No pudimos subir todo lo que él quería por cuestiones de tiempo, mi maldito tiempo. La verdad es que subimos un montón, pero según él no era nada. Él es todo un pro. (Sé que estás leyendo esto así que te lo digo una vez más: deberías hacer esto de una manera más profesional y más aventurera, atrévete)

Al principio tenía tanto miedo. No tengo miedo a las alturas pero sí a las caídas y el territorio era muy arenoso y mis zapatillas no ayudaban. Con su ayuda y la de Dios logré llegar sana y salva a una altura donde la vista era increíble. Tomamos muchas fotografías pero no logramos ver el atardecer que era lo que yo más esperaba, para otra oportunidad será.

Podíamos ver el mar, lo identificamos porque el sol se veía reflejado. Lima por un instante parecía tan pequeña, ordenada, tranquila y limpia. Parecía. Todos sabemos que ninguna de esas características encaja con su realidad. Fue como cuando se ve el mundo desde el espacio; tan perfectamente redonda y hermosa. Por un instante podía pensar que los limeños vivían contentos y perfectamente cómodos unos con los otros; que no había una pisca de maldad ni una pisca de envidia y corrupción en sus calles. Que no había racismo porque era una ciudad; todos viviendo en un mismo lugar, felices. Pero nada de esto es real. Sabemos de sus problemas y de su sobrepoblación; de su contaminación y de su desastre.

¿Qué podemos hacer? “Lima está linda, cuídala” leemos en la carretera pero sabemos que es una maldita mentira. Lima está jodida exactamente igual que el Perú.

El viernes fue mi quinta clase de Yoga. Tengo mucho que mejorar, aún se me hacen muy difíciles las posturas de equilibrio pero perseverancia. Soy más flexible en cuerpo y lo intento ser también en mente y corazón. Cuando cuento acerca de lo mucho que me encantan mis clases siempre me preguntan lo mismo ¿Qué hacen? Creo que no he respondido correctamente hasta ahora pero creo que lo que hacemos es tratar de ser conscientes con nuestras acciones, de vivir conscientes siempre. Saber cada segundo que lo que estamos viviendo es el presente.

En twitter un día encontré un artículo que hablaba que la paz del mundo estaba a sólo un respiro. No lo entendía pero el Yoga me lo dejó muy claro. Jill Bolte cuenta su experiencia después de sufrir un derrame cerebral en el hemisferio izquierdo. Explica que nuestro cerebro, como todos sabemos, está formado por dos hemisferios, el derecho y el izquierdo, pero que a su vez están completamente separados. Sólo están conectados gracias al cuerpo calloso, unas no sé cuantas fibras de algo que no recuerdo jiji. Cada hemisferio procesa información diferente de manera diferente: el hemisferio derecho procesa la información de una manera paralela y el izquierdo de una manera serial.

Piensan distinto, les interesan cosas distintas y hasta tienen muy diferentes personalidades.

Nuestro hemisferio derecho se ocupa del momento presente. Todo es sobre el aquí y el ahora. La información la capta de todos nuestro 5 sentidos. Cuando pensamos con nuestro hemisferio derecho somos seres conectados con todo lo que nos rodea. Somos seres hecho de energía conectados entre sí como una gran familia humana cuando usamos nuestro hemisferio derecho.

En cambio, nuestro hemisferio izquierdo es un lugar muy diferente. Piensa linealmente y metódicamente. Es todo sobre el pasado y el futuro. Nuestro hemisferio izquierdo piensa en lenguaje. Es esa voz que conecta tu mundo interior con el mundo exterior. Te recuerda lo que tienes que hacer o lo que debes hacer pero más que todo te dice el famoso: “Yo soy”. Y en ese preciso instante en que decimos “Yo soy” nos convertimos en seres separados, en un individuo singular a toda la energía que nos rodea o a toda la familia humana que nos rodea.

Podríamos decir después de esto que todos nosotros tenemos un “nosotros” dentro. Entonces ¿Cuál elegirían? ¿Cuál eliges tú? ¿Y cuándo?

¿Por qué el yoga me ayudó a comprender esto? Porque de eso se trata. Nos enseñan a respirar. Es increíble como una acción tan sencilla e ingenua puede transportarnos de nuestro mundo interior para volver a poner los pies en la tierra. Y cuando somos conscientes de dónde estamos y con quiénes estamos es más posible que trates mejor a las personas que te rodean y hasta que comprendas mejor por lo que están pasando, nos ayuda a ponernos en sus zapatos.

Jill nos cuenta que mientras más tiempo vivamos en el hemisferio derecho, más paz vamos a proyectar al mundo y así nuestro mundo será más pacífico.

¿No es maravilloso? Es tan simple esta solución que me causa escalofríos. ¿Funciona? Claro que sí. Sólo necesitamos respirar profundo unas cuantas veces al día, escuchar nuestra respiración y mirar a tu alrededor; verás que tus ojos no mirarán lo mismo.

Nuestro ego, que tanto intenta recalcar nuestra sociedad estos tiempos, nos hace seres más egoístas de lo normal. Tal vez sea tiempo de respirar profundo y comprender más al otro en nuestra caótica Lima. Sabemos que está poblada de casi 8 millones de personas de todas partes del Perú y que eso hace una tan complicada convivencia. Todos somos seres humanos con problemas entonces ¿por qué no la igualdad?

Entonces; respiren profundo y sonrían. Tal vez muchos de ustedes lean esto y crean que es una tontería; yo digo que tal vez ya perdieron su niño interior pero nunca es tarde para recuperarlo.

La verdad es que recibir una sonrisa nunca es malo; tal vez le alegres el día a alguien completamente desconocido y le des esperanza para seguir.

Fuerzas y adiós.

viernes, 4 de febrero de 2011

Inspiración limeña 10: Vida Circular, sin comienzo ni fin

Esta semana ha sido real y especial. Hace una semana y un día celebré diecinueve años de vida. La verdad es que antes del día especial me sentía rara, tal vez porque nunca había pensado realmente qué era celebrar un cumpleaños o por lo menos nunca había pensado qué significaba para mí celebrar un cumpleaños. Es el comienzo de mis veinte, escalofriante y excitante.

Tal vez pensaba que a estas alturas de mi vida sería más grande, más fuerte, más culta, con más experiencias para contar, con metas cumplidas, con el amor de mi vida tal vez; pero la verdad es que me siento normal.

Luego de una larga meditación comprendí que uno no se convierte en algo más evolucionado o en algo mejor luego de cumplir años. No es como en gunbound o pokemón o digimón que te vas transformando en alguna especie más fuerte, grande y con más poderes para destruir a tus enemigos. Cambiamos, sí pero no nos transformamos.

Seguimos siendo los mismos con diferentes clavos.

Creo que llegué al punto de comprender algo que me hace ver la vida de una manera más real y apasionada. Y es que la vida no es tan lineal como nos enseñan a verla. Me acuerdo que en Lengua II en la Universidad me hicieron leer un artículo que hablaba sobre la diferente mentalidad de la lengua quechua y la española. Los quechuahablantes tienen la noción que el tiempo es circular; en cambio, los que hablamos español tenemos esta costumbre de ver el tiempo de manera lineal: pasado atrás, presente en el centro y futuro adelante. Seré sincera y tengo que decir que cuando lo leí no entendía ni mierda. Los quechuahablantes combinan el presente con el futuro y con el pasado, es algo que me sorprende.

Entonces, volviendo un poco a lo que trato de decir, la vida también se asemeja un poco a esta filosofía. Una nace sin saber si hemos vivido antes, fuera de este mundo o de esta vida, y vive para luego morir, sin saber nada de lo que hay después de la muerte. Por lo que si no sabemos de dónde venimos ni a dónde vamos podríamos unir ese comienzo y ese final igual de confusos para hacer un círculo perfecto. ¿Me siguen? Tal vez son ideas más trilladas de lo que pensé.

Siguiendo para lo que me entienden… Si la vida es circular entonces no tiene comienzo ni fin y tampoco tiene barreras. Los años cumplidos es lo que yo llamo barreras u obstáculos, como quieran; porque terminas un año, es verdad, pero al mismo instante comienzas otro. La vida es una sola. No está separada en capítulos ni separada en bloques. Es una sola porción como lo es nuestro cuerpo, como lo es este mundo, como lo es este universo.

¿Qué es la vida? Aún no puedo responder esta pregunta sin sentirme insatisfecha, creo que involucra tanto que es casi imposible definirla pero también creo que me estoy aproximando cada vez más. La vida no es más que finales y comienzos fundidos para ser infinita.

Por Sergio Torres

Comes la comida, bebes la bebida, saboreas los sabores, sueñas los sueños y… vives la vida.

Dejemos esos años atrás y comencemos a vivir esta vida infinita.

Luz, caminantes. Adiós.

Inspiración limeña 9: Quiero revolución



Un día, un domingo tal vez, los cuatro estábamos almorzando como se supone que lo haga una familia normal. El tema favorito del momento y más polémico comenzó a llenar nuestras bocas, nuestras palabras: política. O mejor la política peruana. Siempre termina mal y no creo que sea algo de mi familia sino de todas pero creo que es porque todos (adultos, jóvenes, mujeres y hombres) están igual de perdidos en este tema. Descubrí que mi padre es un dictador soñador, un revolucionario que sueña con una revolución rusa, una revolución china o hasta una revolución francesa aplicada en el Perú. Violencia es la solución, dudaba. ¿En verdad?-digo yo.

Ayer un salón vacío rompió mi corazón.

El salón estaba vacío.

Otra vez las malditas expectativas jugaron conmigo.

Creo que esto se debe a que mi mente se cree tan viva, vivasa es ella.

Entonces una pregunta me desequilibró y que no me permitió transmitirles lo que quería a los 5 gatos: ¿Por qué no les importa? Luego las preguntas se fueron por las ramas y ¿El furor será eterno? –me pregunté. No tengo muy claro por qué comenzó a importarme ¿Será que el furor también es relativo? ¿Altas y bajas; apariciones y desapariciones; existencias e inexistencias?

¿Estaré loca? ¿Estaremos locos? ¿Somos parte de este mundo de locos o somos la minoría? Prefiero pensar que somos la minoría pero ¿y si no? ¿Estaremos en lo correcto?

Este mundo y esta vida son más complicados de lo que pense.

¿Esperanza? Mi querida amiga que me ha acompañado años también parece un poco herida pero sin rastros de querer desaparecer. Gracias, esperanza.

Pistas rotas. Cobrador con la cabeza fuera de la ventana recibiendo el viento en su cara. ¿Será que nos equivocamos en eso de que sólo somos un tipo de ser humano? ¿Será que nuestras distantes almas y mentes no nos permiten ir hacia una misma dirección? Mi deseo de cumpleaños durante 3 años fue Paz mundial pero es algo que cada vez lo veo más distante. Esperanza, ¿sigue ahí? Nunca me dejes por favor.

¿Fuerza? ¿Violencia? ¿Será eso cierto? ¿Necesitamos obligarlos? Algo en esa idea le quita su hermosura.

Mi corazón palpita de una manera distinta cuando pienso en estos temas. Creo que la sangre me hierve, literalmente, y hace que mi pobre corazón sude, o tal vez llore. Quién sabe.

¿Por qué está así de loco el mundo? Segundos pasan y nada pasa por mi cabeza para responder esa pregunta. Es probable que esa sea la respuesta: unos cuantos puntos suspensivos.

¿Bueno? ¿Malo? Pero qué estoy hablando.

Una de las cosas que odio es ser tan expresiva con mi cara, no puedo guardar nada; claro que no todos se dan cuenta y ese me relaja un poco.

En quince minutos me voy a mis clases de yoga y espero que ayuden a mi corazón y a mi alma a recuperarse de la caída.

Mi mente dice, automáticamente: sigue adelante, mi caminante preferida.

Yo digo: Tú siempre me dices lo mismo ¿no tienes algo mejor que decir?