jueves, 14 de octubre de 2010

Visión doble

Volví. Necesitaba descubrir qué era lo que me estaba comenzando a fastidiar durante los días pasados. Fue una combinación de cosas que me hicieron ver lo que era, o por lo menos eso creo.

Estoy leyendo un libro y en ese libro pude recoger cosas que me dejaban pensando y luego combinarlas para hacer mi descubrimiento final, 'descubrimiento' para mí claro porque estoy segura que hay miles de personas allá afuera que saben esto desde muchos años. Es más, estoy completamente segura que en algún momento la vida me lo ha tratado de decir pero mis oídos no escuchaban. Seguro me lo intentó decir directamente, por medio de personas, o indirectamente, por medio de una película o de alguna historia que le pasó a otras personas. Pero lo cierto es que yo no existía en esos momentos, y si existía, mi mente estaba en un universo paralelo. Yo siempre digo que para saber lo que está bien o no tienes que vivir tus propias experiencias, y en este sentido lo viví; viví lo que significa tratar de ser alguien quien no eres y no saber el porqué de tu opresión.

Y otra vez caí en la cuenta de sentirme perdida. De sentirme ajena a este universo. Y la respuesta es que no estaba viendo, estaba ciega. Para dejarme explicar quisiera contarles algo. ¿Nunca han escuchado a alguien que se volvió invidente por alguna razón, por algún accidente quizás, y que dice “es ahora que puedo ver las cosas realmente”? No he tenido la suerte de conocer a una persona así, espero que alguna vez lo haga; pero sí he escuchado a personas invidentes en películas diciendo lo mismo. Es por eso que digo que la vida me lo ha tratado de decir pero yo no tenía oídos. Bueno, fue ahora cuando me di cuenta de su verdadero significado: tenemos que ver con la mente, como todos lo hacen, pero más con el corazón. Sí, con el corazón.

Una vez que comprendí esto de la visión doble, es como lo llamo, me di cuenta que tenía muchos recuerdos que me hacían relacionarlo con esto. No sé si han visto la película “Amor ciego”; cuando la vi, sólo la relacioné con “tu verdadero amor” y “verdadera belleza” pero no fui más allá. Uno de estos días, pensando en esto que me dificultaba vivir, fui más allá y fue cuando me di cuenta que tal vez ese no era el significado que quería transmitir el director sino que quería decir que mires a las personas con tu corazón porque en el mundo hay mucho ‘exterior’ pero muy poco ‘interior’.

Ahora ¿qué tiene que ver conmigo? Mucho. Soy fiel testigo que este mundo sólo te enseña a ver de una manera: con la mente ¿o no? Sé que no lo pueden negar. Te enseñan a identificar las cosas, te enseñan sus significados, te enseñan a deducir cosas a partir de lo que ves; pero no te enseñan a ver personas. La persona no es el cuerpo físico, la persona es su espíritu y su alma y eso claramente no lo puedes ver con la mente. Para verlo tienes que usar los ojos de tu corazón.

Cuando ves las cosas con la segunda visión, la cual es mucho más profunda y mucho más sensible, muchas cosas te quedan claras. De mi experiencia, muchas personas que antes los veías como mucho quedan simplemente reducidas a nada. Muchas cosas pueden cambiar de significado. Muchas situaciones pueden dar una vuelta radical. Tu mente piensa diferente y tu corazón llega a amar porque lo que ves es lo que es.

Tenemos que viajar por este mundo mirando con el corazón sino ¿cómo? No quiero vivir siendo engañada. No quiero vivir una mentira. Quiero la verdad. Yo creo que los invidentes llegan a ver con el corazón de una manera forzada, lo cual significa que nosotros podemos tener la doble visión sin tener que estar en tales circunstancias. ¿Será difícil? Por supuesto, pero si podemos; nada es imposible. Ellos, los invidentes, pueden ver porque no se dejan llevar por estereotipos y conocen a las personas tal cual son. No discriminan, no son racistas porque todo eso tiene que ver con la manera que nos ha enseñado a ver la sociedad. Y lo que les puedo decir es que esa manera de cómo nos han enseñado a ver las cosas es errónea porque nos dejamos llevar solamente por lo exterior.

Abre tu corazón, así podrás ver con la segunda visión. La doble visión te dará tranquilidad, equilibrio, y finalmente paz.

Atrévete.

Les escribe mi segunda vision.

domingo, 10 de octubre de 2010

Ensuciarse las manos

Sí, tenemos que ensuciarnos las manos.

Todos soñamos sueños, o por lo menos no he conocido a una persona que no tengo por lo menos a un sueño. Todos lo hacemos porque sino ¿para qué seguir viviendo? Además los sueños nos dan una razón de vivir, nos dan un sendero por dónde ir, nos dan felicidad cuando se hacen realidad. Creo que si no los tendríamos caeríamos en preguntas como: ¿qué hago aquí? ¿Por qué existo? ¿Qué soy yo en el universo? Preguntas que son un poco difíciles de responder.

Así, entonces, soñamos. Unos más que otros, pero al fin y al cabo todos lo hacemos. Ahora, si hago la pregunta ¿quiénes los vuelven realidad? La historia cambia por completo y la respuesta es, lamentablemente, que no todos los vuelven realidad; es más, me atrevería decir que sólo el 0.01% de la población mundial tiene el suficiente valor para hacerlo y lo logran.

Algunos tal vez piensen que debe haber un secreto escondido o una fórmula secreta para mágicamente volver los sueños en realidad, pero la verdad es que no hay ninguna más que tu propio esfuerzo. Es la frase “quien la sigue, la consigue” personificada. Es perseguirla hasta alcanzarla. Nadie dice que sea fácil, pero digamos la verdad, si fuera fácil ¿qué sentido tendría? No habría ningún riesgo que tomar ni suspenso ni aventura. Lo difícil te hace sentir, te hace sufrir y en conjunto te hace vivir.

Tampoco puedo dármela de experta en el tema pero confieso que he vivido unos 6 meses de mi vida persiguiendo algo que en verdad quise, algo que lo quería con todo mi corazón. ¿Lo logré? Sí y no se pueden imaginar la sensación que se expande por tu cuerpo y hace latir tu corazón con una energía realmente impresionante. Es como si de repente viniera una nube que te sube a lo más alto del cielo y dieras la vuelta al mundo en menos de 10 milésimas de segundo. Es verdaderamente maravilloso. Ah, me olvidada, nunca te olvidarás de esa sensación, es lo mejor de todo.

Pero esa pequeña meta que logré sólo es una de tantas que tengo que lograr para llegar a mi verdadera meta. Sí, mi sueño necesita de muchas metas pequeñas para materializarse; pero creo que así es más fácil. Obviamente si no cumplo con las otras metas no podré lograr la gigante, la que aparentemente es imposible de alcanzar pero siempre me repito “nada es imposible”. Entonces para alcanzarla tengo que meter mis manos a la tierra y ensuciarme las manos. Sí, tengo que llevar mis palabras a la acción. Ése creo que es el error del 99.99% de la población mundial: que sus sueños se quedan en palabras. La verdad es, pues, que se tiene que ensuciar las manos.

Creo que ya entendieron mi connotación de “ensuciarse las manos”: tenemos que trabajar para conseguirlo o mejor aún “hacemos lo que decimos y decimos lo que hacemos”. Y ¿qué necesitamos para “hacer lo que decimos” que es lo más difícil? Requiere dejar al lado la flojera y ponerte a trabajar en aquello que tanto anhelas conseguir. Requiere coraje para emprender un largo viaje porque sabemos que encontrarás muchas rocas en el camino. Requiere pasión. Requiere tiempo que lo tendrás que obtener disminuyendo tiempo en otras de tus actividades. Requiere fuerza interior para que cuando te quieras rendir, te levantes y digas “no, yo puedo”.

Así es, así de simple.

Yo, por mi parte, seguiré luchando por mi gran sueño, que parece imposible pero yo sé que no lo es tanto. Seguiré soñando que se haga realidad y lo se hará realidad, ya verán ¿Me estoy ensuciando las manos? Sí, y lo haré cada vez más. Yo sé que mi sueño será una lucha constante con la humanidad pero también sé que hay otros en el mundo que la apoyarán y ganaremos, ganaremos aunque yo ya no esté en este mundo para presenciarlo. El mundo será verde de nuevo.

Y para terminar una frase que desde mi punto de vista cuenta mi dilema con el mundo: “My song is love, is love unknown; and I have got to get my message home” - Coldplay.

P.D.: No escribire por unos dias, tal vez semanas, pero volvere.

sábado, 9 de octubre de 2010

Dosis de locura para la vida



Hoy ha sido un día de tantas emociones. Me encantan los días como hoy. Comencé mi día con una dosis de cansancio muy fuerte, y una dosis de estar harta de estudiar tras la semana de parciales. Luego nervios, algebra ha consumido muchas energías de mi cuerpo. Después, libertad y tranquilidad al minuto de haber terminado ese maldito examen. Más tarde, juerga con chela, vodka y ron blanco que dejó algunos vomitando. Cuando llegué a mi casa, medio mareada debo admitir, no tenía posibilidades de extender más mis energías, me dejé caer en la cama con mi pijama amarillo patito. Vi televisión y vi “A lot like love” por quinta vez; pero como me gusta esa película. Sin embargo, aún no termina el día y sigo sintiendo emociones y sentimientos ¿entienden lo que digo?

¿Para qué cuento esto? Ni siquiera sé. Estoy demente y me gusta. A las 12 de la mañana cortan la luz, putos todos, a si que tengo como 52 minutos a partir de ahora para decir lo que tengo que decir.

Lo que quiero decir es que estar loco es bueno, así se vive mejor o mejor dicho: “así se vive”. Ves las cosas de modo diferente y la vida te parece mucho más entretenida. Te diviertes aunque las personas hagan mojones con la humanidad. Disfrutas de las cosas pequeñas. No subestimas lo ordinario, esa frase tiene poder, no subestimas lo ordinario.

Citando lo que leí en otro blog y me encantó: “Pareciera que vine al mundo con una dosis suficiente de locura como para toda la vida”. Ésa es la frase que describe mi vida. Me gusta reírme alto, me gusta saltar, me gusta bailar, me gusta hacer bromas por más ridículas que sean ¿y qué? Así vivo mejor.

Pero eso sí, no confundan madurez con seriedad. Por más que sea muy estúpida para algunos no significa que no sea madura. Tampoco lo soy al 100%, obviamente. Pero confieso que ha mi corta edad he vivido, he visto otros mundos, he experimentado experiencias extremas que me han hecho comprender cosas importantes. Son esas mismas cosas que me hacen actuar como un adulto debe actuar en circunstancias específicas. Sé cuando tengo que hacer las cosas y cuando no, eso es parte de ser maduro, o bueno eso creo.

Ahora bien ¿seriedad? ¿Por qué carajo las personas confunden madurez con seriedad? No lo entiendo. No es lo mismo gente, son cosas distanciadamente diferentes. Seriedad es algo que aplicas en ciertas circunstancias, como cuando estás en una conferencia escuchando a panelistas reconocidos. Así pues, seriedad es un estadio en algún momento pero no un estilo de vida, no un estilo de vida. Pero cuando uno confunde madurez con seriedad es cuando pierde su dosis de locura y no hay retorno. Cuando lo confunden intercambian su diversión por infelicidad. Lo siento por ser tan radical pero así es. Lo he visto. He visto muchas personas diciéndome “madura” y en mi mente un buen “vete a la mierda” pasa. Soy madura y loca, eso es lo que todos deberían decir.

Conclusión del día: si te gusta reír que cosas súper estúpidas ¿quién te detiene? Sólo tú te puedes detener. Si te gusta bailar a tu manera aunque sea súper mala ¿quién te detiene? Si te gusta gritar y sonreír sin razón ¿quién te detiene? Si eres torpe y te gusta ¿quién dice que no? Si ves la vida mejor de esta manera, entonces ¿por qué no vivirla así?

Lo he dicho mil y un veces pero lo repetiré una vez más: sé tú mismo. Recuerda lo que dijo Gandhi: “Happiness is when what you think, what you say and what you do are in harmony”.

Les escribe mi locura para toda la vida.

P.D: Todo esto surgio despues de una conversacion con una de las personas mas locas que conozco: Adriana Lazo. Gracias por la inspiracion y aunque seamos unos vejestorios te seguire dando la pata.

viernes, 8 de octubre de 2010

¿Qué somos a comparación del universo?








Fotografía de la Tierra tomada desde la Luna por el Apolo XI, 1969.



Y mi furor dice: los necesito.

Es indudable que las desgracias, las penas, las tristezas, las injusticias, las maldades, los pecados, etc. existen en el mundo y que son millones. En este mismo instante hay miles de personas que están perdiendo un ser querido, hay un padre preocupado por alimentar a su familia, hay un borracho olvidándose de su realidad, hay una persona en la cárcel injustamente, la lista es interminable. Y pregunto ¿qué somos los seres humanos a comparación del universo? ¿qué son nuestras penas, nuestras desgracias, nuestras injusticias, nuestras malicias en el universo? Sí, nada.

Mi punto es que si vemos todos nuestros problemas, que desde aquí parecen gigantes, desde la perspectiva del tamaño del universo quedan reducidos a casi nada. Nuestras desigualdades y nuestras peleas quedan reducidas a un grano de arena, y eso. Entonces ¿por qué no las olvidamos? Borrémoslas y comencemos de nuevo.

El rencor y la envidia pueden ser semillas en nuestra mente que al crecer pueden ocasionar mucho daño a la humanidad. Pero cuando olvidamos es como si las cortáramos de raíz y nunca llegan a salir de la tierra.

Mi idea es que olvidemos todo lo malo del mundo y nos concentremos en otra cosa mucho mejor: lo bueno. Han existido personas que son como pedazos de cielo caídos en la tierra, divinos. Personas realmente extraordinarias que han podido cambiar la historia. Personas que deberían ser la inspiración de todos. Personas que si las conoceríamos, podríamos poco a poco a construir un nuevo mundo. Personas como Mahatma Ghandi, Madre Teresa de Calcuta, Mather Luther King y Nelson Mandela.

Dejemos de ver el lado negativo del mundo y concentrémonos en esas personas. ¿Qué tienen ellas que los demás no y las hacen tan poderosas? Tienen esperanza en un futuro mejor, tienen valor para decir y hacer lo que piensan, tienen fuerza interior, sienten amor hacia los demás aunque no los conozcan, tienen paz. ¿Son inalcanzables estas cosas para nosotros? No. Y entonces ¿por qué muchas personas no las tienen?

No estoy diciendo tampoco que todos deberíamos ser así sino ¿qué gracias tendría? No puede existir la compasión sino hay pobreza, no puede existir la justicia sino existe la injusticia, no puede existir el perdón sino hay errores. Pero podemos ser más los que practicamos la filosofía del bien, eso traería un mundo mucho mejor.

Lo sé, hay tanta maldad y crueldad en este mundo que me hace enfurecer y gritar, quiero que el mundo escuche mi queja y cambie pero no lo puedo hacer sola. Necesito personas extraordinarias que existen en el mundo, solo que aún no saben que lo son. Necesito que me ayuden en esta agonía que me deja despierta en medio de la noche. Necesito que me levanten antes de que quede enterrada en el olvido. No quiero conformarme con este mundo, no quiero. No quiero conformarme con su extrema crueldad, no quiero. No quiero aceptar su hambre por algo mejor, no quiero. Quiero cambiarlo pero no lo puedo hacer sola, los necesito.

Y termino diciendo que no acepten esas muertes de gente inocente, no acepten la avaricia del poderoso, no acepten la irresponsabilidad, no acepten las injusticias, no acepten las mentiras. Si la gente no se conformara ¿creen que seguiríamos así? Yo sé que el lado negativo del mundo tiene el poder, lo ha tenido por muchos años, pero lo tiene porque se lo permitimos.

Grítemos, luchemos y ganemos.

Y mi furor dice: los necesito.